MISTERIOSA PESCA FURTIVA

Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, hallaron, la pasada semana, cientos de metros de redes sumergidos en las aguas del embalse, entre las orillas del Mas de la punta y la ínsula de La Magdalena.

Mientras retiraban las redes, pudieron observar, entre los coscollos de regaliz, a un grupo de personas de rasgos asiáticos, huyendo despavoridas como alma que lleva el diablo. Enseguida sospecharon de ellos. Según declaraciones del agente del SEPRONA: “Tal vez no estuvieran aquí por el regaliz, yo no vi que llevaran azadas de esas chinas”.

Al examinar el contenido de las redes, quedaron estupefactos debido a la cantidad enorme de pescado que había quedado atrapado en ellas, además de una extraña forma, que según el informe por ellos emitido, parecía ser una “Sirena de pantano”.

 

La Sirena de Pantano no tuvo ningún reparo en posar una vez fue desenredada.
La Sirena de Pantano no tuvo ningún reparo en posar una vez fue desenredada.

Al interrogar a la sirena, debido a la complicación de no entender ella nuestro idioma, ni los agentes el de ella, pues hablaba un raro dialecto del búlgaro, llegaron a la erronea conclusión de que, en realidad, no era una presa fluvial, si no que la habían colocado en la red como cebo.

Dos mil efectivos del GEAS se han desplazado hasta Caspe para inspeccionar el embalse y comprobar que esta bestia no se haya reproducido en nuestras aguas.”No queremos que nos pase como con los siluros” fueron las palabras del Comandante en jefe de la operación

Tras las pruebas físicas y psicotécnicas realizadas a la temible bestia, comprobaron que, en contra de lo que se suponía, tampoco cantaba tan bien y que en realidad, era una joven búlgara con un pantalón moderno muy ceñido, y ya que fue considerada como APTA en las pruebas aprovechó para apuntarse para el carnet de conducir “Que valen un dineral los tests estos” añadió.

Gracias a la intercesión de A. Clavero, que conoce perfectamente el búlgaro, se pudo saber, de las declaraciones de Katia Doblonova, que había sido arrojada al río, el pasado 1 de mayo, tras haber contraído una grave intoxicación etílica.

Por otro lado, la joven se encuentra recuperada y se siente totalmente integrada entre la población caspolina, contenta incluso, ya que le han llovido ofertas de empleo desde distintos locales hosteleros de Caspe, para ser utilizada su presencia como reclamo publicitario, al igual que hicieran con el famoso Hombre Pez en Liérganes.

Deja un comentario